La Travesía del Ambdos

José Julián y Elisabet Porte

Brasil-Natal  La vuelta de la Fada.

            

Esto de navegar en solitario es una mierda, teniendo en cuenta que para sentirte solo, primero has tenido sentir lo que es estar bien acompañado. Claro que no todo es perfecto en  una relación perfecta ni todo una mierda en la perfecta soledad.

Supongo que lo ideal es no comerte la hoya, estés como estés.

 

Mi realidad es que he largando amarras de esta pequeña Isla y que voy a poner agua salada de por medio a las 180 NM que me quedan para concluir la travesía del Atlántico. Una travesía, que seguramente me ha aportado muchos beneficios y digo seguramente, por que exactamente no los puedo evidenciar. Me he dado cuenta que ha medida que voy escribiendo, todo lo referente a los tecnicismo de navegación, quedan relegados por  ser poco interesantes, que la verdadera aventura o experiencia, han sido los sentimientos vividos  cada día.

 

Hasta ahora e tratado de no mencionar con demasiada frecuencia mi relación con la Fada, he intentando no situarla con demasiado protagonismo, pero a pesar de que esto es un relato náutico, no puedo evitar la sensibilidad, tanto hacia la Mar como hacia  la Fada. Lo inequívoco es que el Mar y los sentimientos van cogidos de la mano y ya no puedo imaginarme la Mar como una disciplina deportiva, ahora es por un lado, el arte de navegar y por otro, una manera de entender y sentir.

 

El Mar es lo que es, un elemento liquido, donde todo transcurre de un modo muy diferente en comparación en como transcurre todo en tierra firme. Aquí hay tiempo para todo, hay tanto tiempo para vivir como agua para navegar.

 

Y dicho lo anterior, si es cierto que la Fada ha estado en mi mente durante todo este tiempo y que me faltaron piernas solo desembarcar en F. Noronha para conectarme a Internet con la esperanza de encontrarme un mensaje de ella en mi correo electrónico.  El mensaje estaba allí, escueto pero coqueto, suficiente para darse cuenta que el sentimiento de añoranza es mutuo. La Fada esta bien, esta en Martinica, con una travesía Atlántica a sus espaldas que le ha levado al Caribe, con un montón de reflexiones y anécdotas por comentar.  En un intercambio loco de correos electrónicos, hemos quedado en vernos en Brasil;

 

Pues eso, que estas ultimas 180NM son las que culminan mi travesía y es la distancia que me separa para abrazar a la Fada y ya, de paso una buena reparación para mi rodilla “claro”

 

 La navegación transcurre placida, con unos agradables vientos portantes, solo tener en cuenta una deriva importantísima, que me obliga a enfilar mi trayecto 80NM más al sur de mi objetivo (Natal). Por lo demás, pues mas o menos mas de lo mismo, un poco mas de atención al trafico y ha ratos perdidos tomar el Sol, escuchar música, pescar etc.. una delicia.

 

Son las 11.00h estoy a 16NM de Natal y estoy atónito observando una Jangada. Una Jangada es una especie de HobyCat de madera paletizado made in háztelo cómo puedas y con un trozo de sabana a rayas de la suegra como vela mayor. Claro acostumbrado a la súper tecnología C.E. Mi primer pronto, es que se trataba del un bote a la deriva, quizás de unos chavales inconscientes y lo primero que se me ha pasado por la cabeza, ha sido socorrer a los desventurados navegantes;  Pero leches, cuando he llegado a su costado, de chavales nada, dos genuinos pescadores Made in Brasil enfrascados en  plena faena pesquera. “Joer” los hay que tienen web’s, yo con mi súper velero tardare unas 4 horas en llegar a la costa,  pero ellos, vamos, que si se pusiera el tiempo feo, lo tendrían fatal para alcanzar la costa, aunque tuvieran viento de Popa directo a la sabana de rayas de la suegra, por lo menos tardarían 8h, y todo y con eso, suponiendo que al primer embate no les desmontara el engendro. La previsión meteo dice que eso no sucederá, pero nunca se sabe.

 

 Es bien cierto que navegar por placer no tiene nada que ver con trabajar y vivir del Mar. Una cosa es navegar por placer y otra trabajar para poder comer. Pero también es cierto que la gente de Mar, tanbien pueden quedarse perpleja al ver que sin necesidad alguna, nos paseamos en busca de las quizás no tan buenas bondades del Mar. En fin que cada uno se quede con la parte que mas le convenza.  Yo, de todas maneras he aprovechado para enrollarme con ellos y de paso informarme de las características de la entrada en Natal, el faro, el río potengui etc…  ellos por su parte me han pedido si tenia anzuelos para regalarles, esta es una picardía que no tenemos en casa, pero ya en Cabo Verde empecé a clasificarla de algo cotidiano y que en el futuro seria moneda de cambio. Bueno total, que la información me ha costado una rapala de 6,00€

 

Ya estoy enfilando la bocana del rió Potengui, entre las dos balizas, que por cierto están al revés de cómo las manejamos en Europa, (a partir de ahora, rojo a estribor y verde a babor).  Bien, una  vez ya dentro del Canal, se me ha acercado una de las muchas Jangadas que habían paseando y yo como estaba eufórico no he podido evitar gritar “Viva Brasil”  Ellos muy agradecidos por mi exclamación se han abarloado a mi costado y tanto si, como no, he tenido que compartir su tremenda borrachera compartiendo unos tragos de Pitu (aguardiente), les he explicado que llegaba de atravesar el Atlántico, pero se han quedado igual, lo mas seguro es que no tuvieran ni idea de cómo era de grande el Atlántico ni si había un Atlántico Norte y otro Sur, a ellos les importaba un bledo mi travesía, pero estaban muy contentos de que yo estuviera allí. Mas tarde y un poco mas adentro de la bahía, ha venido a mi encuentro en una dingui, un navegante argentino, que estaba atento a mis maniobras, supongo que mis maniobras delataban mi desconocimiento del lugar, bueno el caso es que muy amablemente me ha dirigido al fondeo y ayudado en la maniobra de atraque a una de las boyas  del Iate Clube de Natal.  Ahora ya, finalmente puedo decir que he culminado la travesía del Atlántico. Hay va un hip hip hurra y una mirada de agradecimiento al horizonte del gran azul.

 

Ya fondeado y relajado y pendiente de recoger los bártulos de la travesía, me digo “aquí estoy yo” “me voy a fumar un cigarrillo a placer” y mientras me deleito, miro ese horizonte del que acabo de llegar y, se me cruzan muchos recuerdos de esta travesía y me doy cuenta, que no solamente no la podré olvidar;  me llevo de ella mucho mas que eso, me llevo la inmensa satisfacción de haver sentido la libertad en estado puro.       

Y de ese sentimiento de libertad pienso que todo ese cúmulo de vivencias lo tiene que vivir cada uno a su manera, que esta es mi historia y como la mia las hay a miles, y la mia, no se parece en nada a ninguna de las que leí antes de partir. Ha razón de mis lecturas, siempre creí, que sufriría grandes temporales y calmas desquiciantes, quizás incluso un ataque de apéndice, yo que se, no digo que todo eso que he leído no haya sucedido en la realidad, pero desde luego mi experiencia ha sido todo lo contrario, que  de principio a fin ha sido una navegación perfecta y que todas las tormentas que e tenido, han sido de índole sicológicas, justo lo que en los otros relatos nunca leí y por tanto, no pude imaginar..

 

Pero por si acaso esta en vuestro objetivo una travesía similar, mi consejo es que os olvidéis de todo lo que escribo, pues fácilmente os podría crear falsas expectativas y lo mejor para que algo o alguien no te defraude, es no tener expectativas o ideas preconcebidas y menos que vengan de terceros.

 

 

De Brasil, no se bien que decir y Natal quizás sea lo menos representativo, pero hay un contraste de clases sociales brutal y que curiosamente, parece que lo de hombre rico, hombre pobre, lo llevan bastante bien, en especial los mas pobres que lo tienen bien asumido y ya de paso comentaros un pensamiento subversivo; “A mi no me importaría ser pobre en Brasil”, porque entre otras cosas, de hambre seguro que no me podría morir, pues aquí nadie se muere de hambre, yo me refiero a que aquí se puede ser pobre sin perder la dignidad.

“Ah”, y de las súper womans made in Brazil, de traseros espectaculares y pechos como cocos, bueno, que no he visto ninguna, y justo lo que comentaba antes, tenia la idea preconcebida de …. Y la verdad es que la realidad ha sido otra, pero al margen de lo físico, su simpatía, alegría y amabilidad, supera con creces lo exótico.

 

No se que me deparara Brasil, ni si estaré mucho tiempo o no. La realidad, es que estoy en tierra desconocida donde todo me es extraño y muy lejos de poder volver a mi antigua realidad donde todo me sea mas familiar. Me doy cuenta que esta situación me genera un ligera angustia; el no conocer a nadie y que nadie, sabe de mi, me da la opción de ser yo mismo al 100%, cosa que en casa, por mas liberal que uno sea, si quieres vivir sin conflictos, tienes que disfrazarte del traje oportuno a cada ocasión. Aquí tengo la nueva oportunidad de seguir desarrollando esa sensación de libertad que me viene acompañando desde que partí de Barcelona y que sin duda ira evolucionando con el tiempo.

 

 

La Fada Llega hoy, estoy súper nervioso y cojo, pero ahora mi rodilla esta en segundo plano, de cuerpo presente y dando el coñazo, pero es que la Fada es la Fada y mi rodilla siempre se puede reparar mas tarde. Imagínate que después de toda la historia vivida le diera un plantón en el aeropuerto, vamos eso si que seria irreparable.

 

En fin, que me he puesto lo mas guapo que he podido y me ido ha esperar a la Fada al aeropuerto. Mientras esperaba, me he imaginado de cien maneras distintas la misma situación, le salto encima y me la como ha besos o quizás una actitud mas altiva, o quizás alegre pero desconfiado grrrrr que nervios, que me la quiero comer con patatas… pero hay muchas cosas en el tintero, cosas que me gustaría hablar, cosas que en su día y todavía hoy me duelen. Claro que sus pensamientos no deben de ser muy distintos a los míos, pues al fin y al cabo lo sucedido fue por incompatibilidad mutua.

 

Mi filosofía de aquel momento era, que si me tengo que joder yo, para que tú vivas mejor, pues mejor te jodes tú.  Esa filosofía no ha cambiado lo mas mínimo, creo que tendría que atravesar el Atlántico mil veces para que eso sucediera. Pienso que si me sintiera correspondido, esos demoledores pensamientos no existirían y aquí no habría pasado nada. Ya me doy cuenta que hay aspectos que he de corregir, aspectos que durante la travesía ya le di mil vueltas, pero es que allí en medio, si que me sentía solo y ahora puedo estar rodeado de gente cuando me de la gana, que la Fada es la Fada, pero joer habrán mas en el mundo nooo?  Que barbaridad, se me esta hiendo la pelota, De Fadas nada mas hay una, que no digo que no haya Fadas mas guapas que la del Ambdos, Pero la única y genuina es ella, la que esta apareciendo por la puerta de Arrivals ahora mismo, Buuaaaf  “Dioses, esta de la muerte” un poco chulilla pero de la muerte, si señor, lo de chula, se lo puedo perdonar, porque como de costumbre, es norma general, que una mujer represente justo lo contrario de lo que realmente desea. “es curioso, no lo he entendido nunca”. Fuaf que morenaza, retiro lo de Fadas mas guapas, esta es mi Fada, joer con la de tíos interesantes que hay por el mundo, como carajo se habrá fijado en mí y que encima repita después de los altercados que hemos tenido. Después de la euforia, los abrazos los besos y demás, viene el sosiego, los reproches las criticas y también lo demás, pero si hay buenas intenciones todos esos preámbulos, son buenos y constructivos y ese es el resultado, una nueva complicidad, vamos de vuelta de una experiencia en la que cada uno ha vivido lo cultivado. Los dos sabemos que no es una historia que acaba “y fueron felices comiendo perdices” en nuestra historia, hablando en plata, sabemos que comeremos mucha mierda todavía, pero al menos en eso estamos de acuerdo, el problema es que no hemos puesto fecha, y eso significa que lo de comer mierda, tiene sus limites.

 

 

Después de la llegada de la Fada, todo ha sido apoteósico, unos días inolvidables,  porque el contraste de la soledad vivida durante de la travesía a la complicidad de la buena compañía, no hay color. La Fada lo pasó mal en la travesía, se quedaron sin agua al poco de zarpar de Cabo Verde, tuvieron un hombre al agua, que por suerte pudieron recuperar y posteriormente un ambiente que se fue degradando por la misma falta de agua a bordo. Una vez en tierra, su mayor preocupación, fue protegerse el culo del lamentable asedio de los machos que están en celo las 24h del día, en fin una maravilla de experiencia.

 

Ahora estamos juntos y aunque ella se sienta más segura, es una falsa seguridad, por que por aquí no se andan con tonterías, simplemente te dan un machetazo y si tienes suerte te pegan un tiro y se acabo la resistencia. Aquí la vida no vale nada, ríete del salvaje oeste. Esta mañana por las noticias, decían que había un policía que revindicaba, que como no le devolvían a su compañero de patrulla, por que estaba arrestado por corrupto, se ha liado a las 7h de la mañana a tiro limpio con todo el que se le cruzaba, a las 11h de la mañana ya había matado a 21 personas, suerte que no están en una guerra civil y que solo es uno el que esta enfadado.

 

En fin, que todo esto es muy bonito si no te pasa nada. Hemos estado dos meses aquí, y se puede escribir un libro de las cosas que hemos vivido, desde ir a bailar con las cucarachas (prostitutas) de punta negra, o perseguir a la policía por todo el centro de Natal, sobornar a la poli, por que conducíamos con chanclas o peces que suben a la Bad Dingui para morder a la Fada, montar a caballo, fiesta de despedida en casa de un taxista, bueno la tira de cosas.

 

Ahora es hora de poner en marcha nuestra próxima travesía hasta Trinidad-Tobago. 1900NM nos separan y es la travesía más larga que hemos realizado nunca.

 

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-Ultimo relato-

Ya esta insertado el relato de Brasil to Trinidad-Tobago.

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